La Comunidad Cristiana Habirú es una estructura social fundada en los principios políticos del pensamiento divino interpretados por el Espíritu de profecía usando como fuente originaria a la Biblia.
Este don profético, distintivo del remanente final, fue otorgado en primera instancia a la Sra. Elena G. de White y sigue vigente en la persona del Lcdo. Leonel González, según reconocimiento público hecho, delante de las autoridades eclesiásticas establecidas oficialmente, por parte de quienes conformaron el grupo de pioneros tanto de finales del siglo XIX como para los de finales del siglo XX respectivamente.
La organización social adoptada es entendida y aceptada por sus conciudadanos como el resurgimiento para el siglo XXI del verdadero sentido organizativo y vivencial del cristianismo primitivo fundado por Jesús de Nazaret en su primera visita a esta tierra, el cual a su vez, recogió perfectamente la intención divina para organizar y gobernar a todo el universo.